Detallistas, comprensivos, cercanos, dulces. Así son Sofi y Diego. Quizás por eso al encontrarse sus miradas hubo un instante de complicidad. Un instante en una piscina de verano, o en las fiestas de una urbanización, o en un recreo al salir de clase. Cualquiera que fuera ese instante, marcó, de alguna manera, un para siempre. Un para siempre que se hizo aún más real este verano en una boda plagada de detalles y buenos momentos que todos disfrutamos como enanos. Gracias chicos, por hacer que nos sintiéramos tan cómodos en un día tan especial para vosotros 🙂

 

VÍDEO BODA


 

 

 

VÍDEO PREBODA


 

FOTOGRAFÍA